viernes, 20 de septiembre de 2013

ETAPA 2ª:VARANASI UN LUGAR AL QUE TODO INDIO Y VIAJERO TIENE QUE IR



Habíamos descansado unas 4 horitas y aunque me hubiera quedado durmiendo hasta el día siguiente había que levantarse. De todas maneras eso de descansar por el medio día casi se convirtió en un hábito pues a esas horas hacia demasiado calor.

Primero voy a empezar a describir un poco el hotel. El precio pactado por Internet fue de 950 rupias, no se si allí lo hubieran dejado más barato pero habían una gente preguntando el precio y le comentaban que era el que tenían estipulado que era el mismo que por Internet. El hotel es de mochilero había bastante gente europea y algún asiático. Como comente la habitación que nosotros escogimos no era gran cosa pero sin duda la ubicación del hotel era perfecta a penas 2 minutos caminando del Dasaswanedh Ghat y a 5 min. del Manikarnika Gath. En Varanasi al final siempre acabábamos comiendo en el Hotel, la comida era súper barata y las bebidas, por poner un ejemplo, coca colas, fantas, jugos de brick etc. 15 rupias, botella grande de agua 10 rupias, la cerveza creo que allí no la probamos. Yo si volviera escogería el hotel de nuevo, no por sus habitaciones sino por su privilegiada situación.



El hotel visto desde el río


Ahora ya estábamos listo para recorrer los Gaths, lo único que hicimos aquí fue disfrutar de ellos, sentarnos tranquilamente, cosa casi imposible, y observar la vida que había que chocaba con lo que unos metros más allá había, que era la muerte en esencia pura. La verdad que pasear por los Gaths podía llegar a ser un poco agobiante, no podías dar un paso sin que alguien se te acercara a hacerte de guía, o te ofrecieran barcas o te preguntaran si podían ayudarte, lógicamente todo negocio. Era difícil pasear y relajarte pero imagino que cuando eso llegue a ser posible es que India ha perdido su esencia.

Esa tarde nos dimos una vuelta, nos acercamos al Marnikarnika y mi gran pregunta y curiosidad era si realmente olía a carne, cosa que era mas que probable, pero me he quedado de piedra y es que no huele a nada, solo madera, increíble. Habían bastante muerto siendo incinerados y allí no olía a nada, según nos contaron dicen que una persona esta ardiendo unas 24 horas y que se le quita el pelo para que no de olor aunque ellos aseguran que es el poder de Shiva. Este Gath es un poco agobiante entre las llamas que desprenden calor, más del que hacía, y un viejillo que quería donaciones para el Good Karma, que nos costó lo suyo para quitárnoslo de encima, nos siguió unos buenos pocos de metro, el problema es que allí no había turistas y éramos la única presa y eso es lo malo de ir en temporada baja. Solo queríamos estar tranquilo pero esto era casi imposible, la verdad que es donde peor lo he pasado, son muy insistentes hasta el punto que llegas a cabrearte y pegar unos gritos, cosa que no me gusta, pero repito que fue muy agobiante, unos de los peores recuerdo que tengo de mi viaje, los pesado de Varanasi jejeje.


Dasaswanedh Ghat

Después fuimos a pasear para el lado oeste, esperando a que empezara la ceremonia que en esta época empieza a las 7:30 de la tarde. Fuimos buscando el restaurante Lotus Lounge y cuando íbamos caminando se no pegó otro Indio, haciéndonos de guía ¡DIOS! solo quiero pasear, no quiero guías, no quiero nada, pero era imposible, nos acompaño todo el camino y cuando llegamos al Lotus nos dijo que estaba cerrado, Buaff! la típica escusa, aunque al final fue cierto. Habían muchas Guest house y bares cerrados, imagino que por temporada baja. Llegamos a otro crematorio y nos sentamos un rato a mirar con nuestro amigo pegado, en eso vemos a un perro comiéndose lo que parecía un resto de la columna humana, en ese momento el chico me comento que la vida era así. Dios que sensación más rara, aún no me podía creer lo que estaba viendo pero efectivamente la vida era así, o por lo menos allí si lo era.






Ya eran casi las 7 y decidimos ir a coger sitio para ver la ceremonia, llegamos y aún estaba vacío, podíamos coger primera fila pero empezó a llegar gente a vendernos cosas, a ofrecernos botes y todo el mundo encima de nosotros. En ese momento sin dudar nos ofrecieron ve la ceremonia desde los botes por 50 rupias y lo acepte, por lo menos desde allí, a parte que las vistas son mejores podríamos estar mas tranquilos. Como aún faltaba tiempo para empezar nuestro guía improvisado nos dijo que fuéramos a su tienda solo a mirar, y mi marido ya que el muchacho nos había explicado cosillas aceptó. Fuimos miramos y volvimos y ahora para el barco.


Vimos la ceremonia desde el río y lo más importantes tranquilo, compramos un ofrenda de esas que se tiran al río por 6 rupias, aunque nos pedían 10, pero como no teníamos más suelto me la dio por 6 rupias. Compramos agua a una barca que estaba vendiendo bebidas y pasamos una horita de lo más relajado, viendo, escuchando y sintiendo lo que allí ocurría.



Ceremonia

Cuando terminó la ceremonia volvimos a la orilla y fuimos al Lotus que efectivamente estaba cerrado, joer, al final nos estaba diciendo la verdad, así que decidimos volver al hotel y cenar allí. Curiosamente ese día solo habíamos desayunado y no tenía hambre, el calor y con todo el líquido que bebíamos apenas podíamos comer. No pedimos nada raro solo unas pizzas, sándwich y hamburguesa vegetariana con muchos refrescos y a dormir, que mañana había que madrugar para hacer el paseo en barca.

ETAPA 15: NUESTROS ÚLTIMOS PASOS EN DELHI

Hoy ya era nuestro último día en Delhi, ya solo teníamos el día de hoy para ver todo lo que nos quedaba. Después de desayunar, fuimos a la parada de metro cerca del hotel dirección Templo de Lotus, el metro te deja casi cerca, pero tienes que caminar un ratito, aunque no mucho, a esta hora de la mañana el calor aún era soportable.

La entrada al templo es gratis, pero lo bonito realmente lo tiene por fuera, dentro es un recinto muy espacioso dedicado a la oración. Fuera está rodeado por piscinas.




Después nos acercamos a un templo que estaba cerca, el cual habíamos divisado cuando veníamos en el metro, el Templo ISKON. Para moverte aquí en Tuk Tuk, es muy común que te lleven por 10 rupias pero te dicen que tienes que ir a una tienda primero, pues supuestamente es su trabajo, o trabajan para estas tiendas, aun no me queda claro, pero paramos unos cuantos y todos con el mismo rollo, así que al final lo hicimos así, pues aunque le ofrecieras más dinero por llevarte directamente hasta allí y después al metro, te decían que no podían que por favor fueras a la tienda.

Escogimos a un chico para llevarnos y entramos al templo Iskon, es gratuito y aquí cuando entrabas tenias que encender TODOS los aparatos electrónicos que llevaras, yo casi me parto, encendimos cámara de foto, cámara de vídeo y el portátil jajaja, y aun no se porque es esto, quizás por si es una bomba, pues si llegan a ser bombas salimos todos por los aires, el policía incluido.


Prueba de que la cámara no era una bomba.






Cuando terminamos fuimos a la tienda, tal y como habíamos quedado con el del Tuk Tuk, lo bueno el aire acondiciona dentro de la tienda jejejej, aunque entramos y salimos con la misma y rumbo a el metro que ahora queríamos ir a las Tumba Safdarjang, parada de metro Jorg Bag. Cuando sales del metro tienes que caminar por la avenida a mano derecha un ratito, pues no está muy cerca que digamos. Llegamos a la Tumba, entrada 100 rupias con cámara incluida. Me gustó esta Tumba por las palmeras que estaban a la entrada que hacían la vista del edificio preciosa. Les dejo unas fotitos:




Cuando terminamos volvimos al metro para ir a Connaught Place a comer algo y ver la zona. Y al salir vemos Macdonald y pa dentro, que ya la comida la conocemos de sobra jejeje. Cuando terminamos dimos una vuelta por la zona, nos compramos unos helados en una heladería que había por allí y tengo que decir que aquí ya se notaba que había otra clase de Indios. Me asombró ver como muchos de ellos hablaban Inglés entre ellos, no se con que intención, para sobresalir seguramente, me parece muy penoso.

Ya creo que teníamos suficiente de India, nos volvimos al hotel y descansamos un poco. La tarde la dedicamos a comprar en Paharganj, compramos bolsos, a el Dios Ganesh, en mi viaje a Tailandia le dije a un vendedor que me la quería vender que yo iría a la India a comprarlo, y dicho y hecho. Lo compre y ahora está en mi casa y tengo que decir que desde que entró Ganseh en mi casa, las cosas han ido mucho mejor, jejjeje. Gracias Ganesh por traer a mi casa la buena suerte, ahora entiendo porque tanta gente lo adora y lo ponen en sus casas y negocios.

El reloj corría y aquello se terminaba, pasamos las últimas horas en Delhi paseando y relajados. Cenamos en el India Café, admirando por última vez desde las alturas la vida de la calle, mi mente se relajaba y escuchaba el sonido de la noche, pitas, vacas, jajaja, aquello es ALUCINANTE. Aunque hubieron momentos de mal humor y en eso el calor tenía muchas veces la culpa, solo tengo bonitos recuerdos de INDIA, no creo que vuelva, pues me queda mucho mundo por descubrir, pero India siempre estará en mi corazón.

Esa noche no acostamos y nos levantamos a las 2 de la madrugada, nuestro avión salía a las 6 de la mañana. Habíamos contratado un transfer hasta el aeropuerto en una agencia que había en Paharganj, 350 rupias, nos recogía en el hotel a las 3:00, así que esto se acaba aquí, aunque aún nos quedaba un día más en Estambul y otro en Barcelona antes de llegar a casa.



Aeropuerto Internacional de Delhi, nada mal para esperar hasta que salga el vuelo en pantalla.

La última imagen que tengo en la India son las calles vacía, no habían pitas, era algo extraño, la INDIA dormía y yo me iba, una música sonaba en la radio y mi corazón se encogía mientras aquel coche avanzaba hacia el aeropuerto, ya se nos había acabado el tiempo en aquel lugar, una pena invadió mi cuerpo, había sido un viaje impresionante. India es un país asombroso, un país maravilloso. India me asombró gratamente.

ADIOS INDIA.

ETAPA 13: RUMBO A DELHI

Ya podíamos contar con los dedos de una sola mano los días que nos quedaban en India, por un lado ya tenia ganas de regresar, pero por otro lado no quería que se acabara. Aunque me encante viajar, el hogar tira mucho y especialmente la familia y más cuando se tiene un hijo, cambia todo por completo, cuando él tenga unos añitos más tengo claro que le colgaré una mochila y a recorrer mundo, solo pido salud y por supuesto dinero para hacer el sueño posible.

Hoy teníamos que coger un vuelo desde Jodphur rumbo a Delhi a medio día. No teníamos tiempo para hacer mucho, pero si para hacer un paseo temprano observando por última vez la ciudad azul. Nos levantamos sobre las 8:30, fuimos a desayunar, estaba incluido en el precio. Subimos a la terraza y el desayuno se componía de lo típico, tostadas, leche, zumo, cereales, etc...

Cuando terminamos salimos a caminar sin rumbo pero sin alejarnos muchos, pues teníamos previsto salir del hotel sobre las 11:00 de la mañana, pues nuestro vuelo salía sobre la 13:30 horas. Queríamos ir con tiempo y relajados. Pasamos por última vez por la Torre de Reloj, ya despierta a esa hora con el bullicio de la gente, vendedores de todo tipo de cosas, peluqueros improvisados, todo un espectáculo que aquí en España es imposible de ver. Después de deambular por las calles regresamos al hotel.



Cogimos las maletas e hicimos el Check-out, pagamos el desayuno de ayer, nos imprimieron un voucher de Agoda con la reserva de Delhi. En este hotel fueron muy amables, aunque estaba haciendo algunas reformas, tuvimos una grata estancia. El dueño del hotel nos pedía una y otra vez que disculpáramos por las pequeñas obras, pero que ahora al ser temporada baja es cuando ellos aprovechaban y es totalmente comprensible.

Salimos a la calle y cogimos un Tuk-Tuk, no recuerdo cuanto le pagamos pero creo recordar que sobre las 100 rupias, de 2 euros no pasó, así que realmente es una miseria lo que aquella gente cobra, e imagino que lo que nos sacan a nosotros es más del doble de lo que pagan los Indios, pero seguro ese dinero allí va a estar bien empleado.

Llegamos al aeropuerto sobre las 12:00, para entrar tienes que enseñar el localizador con la fecha de tu vuelo, pues como ya sabrán solo entran dentro del aeropuerto la gente con billetes de avión. Aun no estaban abierta la puerta de embarque, esperamos un poco para poder pasar las maletas por el scanner, esto antes de facturar. Habían dos Scanner, uno para Air India, que aun estaba cerrado, y otro para Spice Jet. Esperamos a que abriera el de Air India, nos pasaron las mochilas y nos pusieron unas cintas de plástico duro alrededor, señas de que habían sido miradas y para que no se pudieran abrir. Entonces pasamos a la sala y esperamos a que abriera la facturación. Aquí no nos pidieron la tarjeta de pago, que normalmente siempre la suelen pedir. Facturamos las mochilas, recogimos las etiquetas para los bolsos de manos y pasamos el control de seguridad hasta la sala de embarque. Recordar que las etiquetas de equipaje de mano, cuando pasas el control de seguridad te ponen un sello como que esta todo correcto, no perdáis ese papel porque sino, ese bulto no puede entrar al avión contigo. Así que ese papel es como oro. El vuelo salió unos minutos retrasado pero nada del otro mundo.

Una cosa que me llamó la atención, es que las azafatas iban con el sari puesto, muy guapas todas. En Spice jet iban vestidas normales, pero aquí iban como marca la tradición. Nos dieron un jugo de mango y unos manises y en menos de una hora ya estábamos en Delhi, y es que no hay nada como moverte en avión jejeje.

Aterrizamos en el aeropuerto internacional y al principio íbamos a coger el metro, pero a última hora decidimos coger el Taxi pre-pago, no tenía ganas de estar cargando con las mochilas y como tampoco sabía como funcionaba el metro en Delhi, decidimos pagar el Taxi. Salimos del aeropuerto y nos acercamos a las ventanillas de pre-pago. El precio el que todos comentan 350 rupias por ir a Paharganj y 400 rupias el coche con aire. Así que cogimos el coche con aire, que estaba haciendo mucha calufa y rumbo al centro.

Delhi me causó buena impresión, mucha gente dice que es sucia, que es un caos, pero a mi después de todo lo recorrido a estas alturas, me dio muy buena impresión. Referente al ticket de los taxi, supuestamente no deberías de dárselo al chófer hasta que te deje en tu destino, pues esa es la forma que ellos tienen después para cobrar el dinero. Nos montamos en el coche y al salir del aeropuerto me lo pide, le digo que al final pero me dice que tiene que ponerle el sello en la salida, efectivamente le ponen un sello pero el muy caradura lo guardó en la guantera del coche y me dice que es para él, le comento que me lo de a mi y yo se lo entrego al final, pero me dice que no hay problema que es para él, yo no tenía ganas de discutir y sabía donde lo había guardado, así que tengo claro que como no me lleve a la puerta del hotel voy abrirle la guantera y quitárselo, pero el hombre se portó bien. Nos llevo hasta la misma puerta del hotel, es que unos se vuelve tan desconfiado y como en el foro dicen, que no se de hasta el final del viaje, unos ya va con la mosca detrás de la oreja.

Al final escogimos el Hotel White Klove, el hotel no estaba mal. Nos dieron una habitación ejecutiva, aunque habíamos pagado una standar, nos comentan que no tiene suplemento, pues perfecto!!!dame la habitación que voy a descargar las maletas. Nos dan un cóctel de bienvenida y para la habitación. La habitación estaba muy chula, grande, el baño inmenso, casi tanto como la habitación con cristaleras, muy pero que muy bien. El punto negativo del hotel la piscina, nada agradable, con el agua un pelín turbia y al lado de la recepción improvisada, porque la general estaba en reformas como todos los hoteles en India en estas fechas.



Dejamos las mochilas y a recorrer Delhi, que solo teníamos 2 días y medio para verla. Bajamos a la calle, al lado del nuestro hotel esta el Príncipe de Polonia, hotel también muy económico con piscina, que estuve a punto de comprar, pero me eche para detrás, decir que por fuera tenía muy buena pinta, por dentro no lo se.

Cruzamos toda la Paharganj hasta la estación de tren, por el camino compramos unas galletas en un puesto callejero como de almendras, muy buenas pero pagamos mas de lo que era creo yo, pagamos unas 50 rupias y nos dio unas buenas pocas, pero me dio la sensación que eran mas baratas, jejeje, pero estaban riquísimas. Pasamos la estación de tren por encima, recordar que hay que entrar, subir, pasar el punte encima de las vías y volver a salir por el otro lado. Localizamos la estación de metro y allá fuimos. El precio del metro variaba entre unas 8 rupias y creo que la mas cara unas 28 rupias o 30 rupias. Fuimos a Chandi Chowk en metro, hacia la parada de Chandi Bazar, el metro es muy fácil de coger, super claro y bien señalizado y al no haber muchas líneas no tiene perdida, además limpio y sobre todo fresquito, así que cuando se pueda coger yo lo recomiendo aunque las paradas no están muy cerca de los monumentos, es buena idea cogerlo para acercarnos a ellos. Cruzamos el Bazar, vimos la mezquita por fuera y paseamos por el fuerte rojo, aquí no teníamos previsto entrar pues la gente dice que no es gran cosa, además ya estábamos hasta las narices de fuerte jejeje.






El fuerte rojo



Mercado a los pies de la mezquita

Después empezamos a callejear, pero antes paramos en Karim restaurant y comimos allí, estaba llenísimos de Indios. Este restaurante esta en una de las puertas de la Jama Masjid, pedimos pollo Tandoori, para variar, arroz y otra cosa que no se lo que era. La comida estaba buenísima aunque muy barata no era, creo que paganos sobre unas 900 rupias mas o menos. Después de reponer fuerza empezamos a pasear tranquilamente y nuestra intención era llegar otra vez a la estación de Nueva Delhi, pero nos perdimos, empezamos a caminar sin rumbo, pasamos por una calle llena de puestos, mucha gente comprando. Se nos hizo de noche y yo ya estaba por coger un bicicleta que me llevara a Paharganj, pero mi marido empeñado en que la estación estaba por allí y seguimos caminando, asombrosamente, después de preguntar a un hombre pudimos orientarnos y llegamos, por el camino vimos de todo, un yonki que acabada de morir de una sobredosis , otros sentados en las aceras con las heces y los orines encima, la verdad que un poco duro pero en general Delhi no me pareció mal ciudad.


Esa noche terminamos en Paharganj, en la terraza del club India café y restaurante, tomamos unos refrescos y cervezas, las cervezas aquí estaban bastante bien de precio a 90 rupias, así que ideal para refrescarse y de paso contemplar el ambiente de la zona desde las alturas.




Indian Café, muy recomendable



Vistas desde la terraza

Después del refrigerio volvimos al hotel a descansar. Para mi, sin duda, la zona de Paharganj es la mejor por ubicación, por tener movimiento hasta bastante tarde, aunque a las 12 ya estaba todo recogido, pero para comer, comprar y tomar algo, sin duda yo la elijo una y otra vez. Tienes el metro cerca y eso es bastante confortable. Yo no sentí peligro, ni vi maleantes como dicen por ahí. Yo si volviera a Delhi volvería a esta zona y tengo claro que al que no le guste Paharganj no le gusta la India, porque Paharganj es como toda la India ni más ni menos

ETAPA 12: JODPHUR

La noche pasó rápida y sin problemas, dormí bastante bien, aunque pase un poco de calor pues el ventilador estaba en el compartimiento de las 6 literas y entre que todos cierran las cortinas y yo también pues pase un pelín de calor, pero tampoco fue un gran problema.

Llegamos a Jodphur sobre las 6 de la mañana, baje a la litera de abajo que es donde estaba mi marido, y empecé a observar lo que me esperaba, empecé a ver gente defecando al lado de las vías y mucha basura como en todo los lugares que habíamos estado, ya a estas alturas no me asombraba nada. Bajamos del tren y cuando salimos había mucha gente durmiendo fuera de la estación, tenias que caminar con cuidad para no pisar a nadie. Empiezan a llegar los Tuk tuk que habían millones aparcado y en eso escogimos uno cualquiera, pagamos 50 rupias por acercarnos al Hotel Krisna Parkash Haveli. Aun era muy temprano pero nos acercamos al hotel con la intención de dejar allí las maletas, aunque no nos dieran la habitación, para después subir al fuerte, que estaba justo encima del hotel. Llegamos al hotel, le enseñé el Voucher de Agoda y en seguida nos sacaron las llaves de la habitación. Nos dieron una en la parte alta, súper grande. La habitación estaba bien aunque la cama era un horror, más que un colchón era un pedazo de espuma, pero bueno, tampoco me importó tanto. Dejamos todo y le fuimos a echar un vistazo a la piscina, DIOSS que buena pinta tenía, y chapuzón a esa hora para despejarnos, el agua fresquita, limpia, supo a gloriaaaa. Acto seguido había que desayunar y subimos a la terraza a ver si estaba abierta, ya eran las 7 de la mañana. Pedimos unos Pan-cake, zumos, etc… ese día el desayuno no estaba incluido, así que pedimos la cuenta, pero como no tenía cambio lo pagamos en el Chek-out, nos salió por unas 200 y poco rupias, y es que aquí todo es muy barato, vaya gustazo cuando ibas a pagar. Aquí en España cuando pido la cuenta se me ponen los pelos de punta jejeje.

Unas cuantas fotos del Hotel:







Vistas desde la terraza del hotel


Después de desayunar tocaba visitar el fuerte. Subimos caminando pues la subida estaba casi al lado del hotel. Ya a esas horas hacía calor como era normal. Pero poco a poco subimos la pedazo de cuesta jejeje. Cuando llegamos arriba aun estaba cerrado y hasta las 9:30 no abría. Tocaba esperar, así que nos sentamos en lo alto a mirar todo lo que a nuestros pies estaba. Localizamos la torre del reloj, a tan solo 5 minutos caminando del hotel y nos hicimos una idea de lo que nos esperaba y ya se veía el azul de las casas, las cuales hacían el panorama aún más bonito. Y bajo la sombra de un árbol y en compañía de muchos perros se nos hizo la hora de entrar.
Entramos sin problemas, pasamos por el control y accedimos dentro, compramos la entrada para acceder al museo, la audio guía incluida, la cámara la pagamos a parte, aquí te dan una cartulinita con un elástico para ponerla en la cámara o colgártela en la mano por si te llaman la atención. Subimos al fuerte, y tengo que decir que para mí, este fuerte fue el más bonito de todos los que vi en India. Estuvimos bastante tiempo por allí, se nos hicieron cerca de las 12:00, hasta que al final decidimos ir a un templo de mármol blanco que estaba a los pies del fuerte, el Jashwant Thada-. 



Vistas desde el alto del fuerte





Vistas de la Torre del Reloj

Fotos del fuerte

















La entrada a Jashwant Thada eran 30 rupias y las cámaras creo que 5 rupias o 10 rupias, era muy poco dinero. También muy bonito, sacamos muchas fotos y ahora teníamos previsto ir al Palacio de Umaid Bhawan. Para este camino negociamos con un Tuk Tuk en la bajada del fuerte, quedamos que nos llevara primero al Jashwant Thada, nos esperara y después al palacio por unas 150 rupias, decir que está bastante lejos, que parece cerca pero en tuk tuk es un buen rato. 




Salimos de Jashwant Thada y fuimos directos al palacio de Umaid, este palacio lo bonito es verlo por fuera, pero tampoco te dejan moverte por alrededor del palacio pues como es un hotel, está todo controlado y acotado. Decidimos pagar la entrada de 50 rupias para el museo y un poco pues explicaba la vida del dueño del palacio, muchas fotos con gente muy importante, etc, etc, para mi un pequeño chasco, pues yo pensé que lo que íbamos a ver era como vivían dentro y no fotos colgadas en la pared explicando que aquel señor tenía mucha pasta y vivía muy bien. Yo recomiendo no entrar, pero bueno, por lo que se paga tampoco nos vamos a hacer pobre.




Cuando terminamos volvimos al Tuk-Tuk , le habíamos dicho que esperar y acordamos en pagarle otras 150 rupias por llevarnos a la Torre del Reloj aunque por el camino le dijimos que nos llevara a un Macdonald y así lo hizo, y es que ya teníamos hambre y necesitábamos aire acondicionado. Ubicamos el Macdonald y nos hicimos una idea de donde estábamos, y caminando ya podíamos llegar a la Torre del Reloj.

Entramos al centro comercial y volvimos a la vida jajajaja. Para entrar al centro comercial decir que nos revisaron los bolsos. Primero dimos una vuelta a ver que había y acto seguido a comer Mac Chicken, que culpa tendrán los pobres pollos. Pedimos unos helados y a pasar las horas de calor regoliendo un poco por el centro comercial.

Cuando nos sentimos preparado empezamos a caminar dirección a la torre del reloj, todavía hacia mucho calor, había mucho viento y se levantaba mucho polvo y mucha mierda. Yo soy un pelín asmática y aquí empecé a notar que me costaba un poco respirar. Seguimos caminando mirando todo pero hacía mucho calor, así que seguimos para el hotel y nos dimos un chapuzón en la piscina hasta que pasara el calor.




Ya por la tardecita salimos a dar una vuelta, pasamos otra vez por la Torre, y seguimos caminando recto por una especia de avenida, justo en la rotonda nos paramos a comer en la esquina en un bar que tiene muchas mesas y había mucha gente comiendo, nos sentamos un rato, pedimos unos refrescos y unos Drew Mountain, es como una bebida con algo de cafeína que estaba buenísima, para comer unas cosas rellenas, nos costaron unas 30 rupias 8 piezas. Cuando terminamos ya empezaba a oscurecer y volvimos caminando a la Torre del Reloj, en eso, nos acercamos a un puesto que estaba vendiendo Lassis, y allí nos encontramos con una pareja de españoles . Estuvimos con ellos hablando unas cuantas horas y nos acercamos a comer las famosas tortillas de Jodphur. Muy buenas y por unas 30 rupias, otra cosa que hay que probar. Estuvimos hablando hasta que ya no había gente en las calles, se nos dieron las tantas. Un saludo para ellos si me leen.


Puestos de tortillas, justo a las puertas de Sardar Market, en la Torre del Reloj

Y ahora solo nos quedaba descansar, mañana teníamos un avión a medio día rumbo a Delhi, ya se estaba acabando lo bueno, pero muy contenta de que nuestro viaje había sido tan maravilloso como habíamos planeado y no nos habíamos puesto enfermo hasta el momento.

ETAPA 11: LA EXCURSIÓN INACABADA II Y CAMINO A JODPHUR

Hoy tocaba terminar la excursión de ayer y partir por la noche en tren para Jodphur, la ciudad azul.

Nos levantamos sobre las 8:00, fuimos a desayunar y a prepararnos a ver si venían a buscarnos que yo a estas alturas lo dudaba. Pero efectivamente Muna cumplió su palabra y nos vino a recoger a la hora acordad, al final tengo que decir que se portó muy bien y aunque ayer había tenido un pequeño fallo, al final no hay mal que por bien no venga, para nosotros fue mejor. Apareció Muna, esta vez en un turismo, ósea, excursión privada para nosotros. El conductor era un chico joven que no hablaba Inglés, pero Muna nos iba a acompañar en el día de hoy.

La primera parada fue en unas ruinas, Amar Sagar, la entrada valía 50 rupias y el recinto la verdad que estaba precioso. No había gente, solo nosotros y Muna haciéndonos de especia de guía, pero en esto llega una guagua llena de escolares, menos mal que ya casi estábamos terminando la visita. De repente estábamos rodeados de niños, pidiéndonos fotos y como no!!! empezamos a sacarles fotos, jjaja, casi no salimos de allí, los niños se reían cuando se veían en las fotos y la atracción principal éramos nosotros, no los templos. Pasamos un rato muy agradable, los maestros los pobres pidiéndonos disculpas, pero nosotros los pasamos en grande con aquellos niños, y es que lo más maravilloso de India está en sentir su gente, sus colores, sus olores. India es asombrosa en todos los sentidos y hay que dejarse llevar por el momento, ahora aquí en España me doy cuenta de lo felices que eran aquellos niños con la mitad que nosotros tenemos aquí y es asombroso como siempre estamos preocupados por el dinero, pero si nosotros somos millonarios materialmente!!!! Y siempre vamos buscando más y más, realmente tenemos un problema muy grande en los países capitalistas.







Nuestro amigo Muna


Abalancha de niños, aunque no estan todos jejeje

Una vez terminamos aquí fuimos a Bada Bagh, la entrada me parece que eran unas 100 rupias por persona y con cámara incluida. También preciosos y los recomiendo, muchas fotos, momentos para sentarnos tranquilos bajo la sombra y contemplar lo que teníamos ante nosotros, y es que llevo conmigo tantas imágenes grabadas en mi retina tan hermosas, pienso que soy muy afortunada por ver lo que he visto a mis 30 año de edad recién cumplidos. Me encanta viajar y espero seguir haciéndolo hasta que me muera y es que como he dicho anteriormente para mi viajar es VIDA. Dicen que conociendo lugares nos enriquecemos como persona y estoy totalmente de acuerdo con esa expresión, hay que salir y ver lo que hay más allá, más bonito o más feo pero diferente y maravilloso SIMPLEMENTE MARAVILLOSO.
Dejo unas fotitos de los cenatofios.






Al final Muna resultó una persona extraordinaria, así que si lo encontráis por el fuerte no dudéis en hacer las excursiones con él. En todo momento se preocupó por nosotros y nos trataba como su familia.

Llegamos al hotel por el medio día, almorzamos allí y a disfrutar de la piscina. Habíamos pagado suplemento para mantener la habitación hasta por la noche, así que podíamos estar tranquilos. Disfrutamos de la piscina, tomamos una siesta. Decidimos que ya habíamos tenido suficiente de Jaisalmer, así que esta tarde solo nos relajamos en el hotelazo. Habíamos quedado con Muna para que el chofer nos viniera a recoger por la noche, porque la situación del hotel no daba para buscar Taxi a esa hora, le dijimos que le pagábamos 100 rupias por ir a buscarnos y llevarnos, sé que es mucho dinero pero realmente para mi no lo era, así que a la hora acordad estaba el chico allí. En menos de 5 minutos estábamos en la estación. El tren estaba parado en el Anden 1, localizamos nuestras literas y sobre las 11:00 de la noche salimos rumbo a Jodphur, aquí habíamos escogido las camas en el pasillo pues era tercera y recomiendo sin dudar que en tercera clase si pueden escojan el pasillo, aunque es verdad que las camas son un pelín mas estrechas, lo ganas en intimidad. Compramos provisiones en la estación y ahora tocaba decir adiós a Jaisalmer para siempre. Maravillosa Jaisalmer, para mi el pueblo más bonito y con mayor encanto que he visto en India.



Cena en el hotel, estaban pelin picante pero buenas

ETAPA 10: JAISALMER Y EL DESIERTO EN CONDICIONES EXTREMAS


Hoy tocaba por la mañana descubrir Jaisalmer y por la tarde experiencia en el desierto, y no veas como sentí el desierto.

Nos levantamos temprano, desayunamos en el hotel, estaba incluido y tremendo desayuno, lujazo total, buen desayuno, buen servicio. La verdad que del hotel no tengo ni la mas mínima queja, bueno si, que ya podía tener el wifi gratis jejeje, aunque bueno si comprabas un bono de 6 horas, valía unas 250 rupias si no recuerdo mal, y lo ibas utilizando hasta que se te agotaba el tiempo. Una vez terminamos de desayunar salimos del hotel en busca de transporte, hoy lo que hicimos es caminar recto desde que sales del hotel, por allí iban unos trabajadores del hotel y los seguimos y llegamos a unas casas, aquí ya había trafico y cogimos un Tuk Tuk hasta las puertas del fuerte. 

El fuerte es precioso!!!! entras por aquella puerta, todo empedrado, simplemente mágico. Cuando subimos lo primero que te encuentras es el Palacio, la entrada costó 250 rupias, con cámaras apartes, no pagamos la cámara, lo que estaba incluido era la audio guía. Dejas el Dni en la entrada y a la salida por la parte de atrás ya lo tienen allí, devuelves los auriculares y te devuelven la documentación.










El Palacio no me gustó demasiado, es mas, creo que ese dinero fue mal empleado, pero bueno tampoco nos arruinamos por eso, pero no lo recomiendo, aunque tienes unas vistas impresionantes desde lo alto. Estuvimos un rato por allí y la siguiente visita fue los templos Jainies, estos si que lo RECOMIENDO y con letras mayúsculas están muy chulos, me recordaron a mi viaje por Tailandia, me gustaron muchos. Había 7, aunque están todos juntos te lleva un rato verlos pues tienen mucho que ver y muchos detalles que observar. Dejo unas fotitos:












Después caminamos de nuevo por el fuerte que no tiene pérdidas, por el camino vimos una novia que estaban preparándola para casarla, guapísima. La verdad que casi todos los días nos gozábamos alguna boda, bien se casan por allí jejeje.









Nuestra siguiente parada eran las Havelis, fuimos caminando a la Haveli Patwa ki Haveli, entrada 50 rupias. Eran varias plantas con un patio interior y como no, muchos murciélagos en las escaleras y peste de lo lindo, bien apesta la mierda de murciélago y ya si la combinamos con la de paloma, tenemos la combinación perfecta. Pero lo mejor de esta Haveli eran las vistas desde la terraza.







Ya había transcurrido toda la mañana, así que ahora teníamos que almorzar para ir al hotel que nos venían a recoger a las 3:30, al final decidimos comer en el hotel de nuevo en la habitación, teníamos unos mangitos fresquito y mirindas que habíamos comprado ayer, así que un hueco para baño en la piscina, comer y salir para el desierto. Cogimos un Tuk Tuk, pagamos unas 30 rupias por el trayecto , directamente a la piscina, ordenamos el almuerzo y ducha fresca que nos vamos al desierto. 
Eran las 3 y sonó el teléfono, raro habíamos quedado a las 3:30, pero ya estábamos listos, salimos y allí estaba Muna, al final resultó ser buen chico.

Nos montamos en el Jeep e iban 3 Indios mas, nos había dicho que irían una pareja de Españoles, pero no. Partimos rumbo al desierto, mucho calor y música India cañera a toda mecha. Paramos en el pueblo y compro 3 botellas de agua, las pasa para detrás y yo como ellos eran 3 y nosotros 2, pues le paso 2 botellas a los Indios y una para nosotros, ERROR!!!. Seguimos el camino y el coche no paraba y cuando paró lo hizo directamente en el desierto, al lado de 5 camellos, ¡pero no íbamos a visitar antes lo que habíamos tratado!!!!le pregunto a Muna y me dice que después iremos, que los Indio querían solo hacer paseo en camello y por eso habíamos ido a los camellos primero. Algo ya no me cuadraba, pensé que haríamos el paseo y después vendrían a recogernos y después volveríamos a ver la puesta de sol???!!! La cosa pintaba rara, pero tenía claro que entonces no le pagaría lo acordado.



Los Indios se fueron por otro camino, y nosotros con un coreano cogimos otro camino. Un camello para cada uno, mas la comida que cenaríamos por la noche, al ver la cena ya tenia claro que las visitas programadas no iban a ser posible, pues lo lleva clara conmigo. En eso nos dice que si tenemos las 2 botellas de agua, le comento que solo tengo una que las otras dos se las di a los Indio, me dice que eran para nosotros, pero bueno que no había problema, me coge una botella y me la llena de un bidón que tenía en el coche. ¡¿Si te piensas que me voy a beber eso, vas equivocado???!!!!!, no había cogido diarrea en lo que iba de viaje y menos la iba a coger ahora. Mal rollo, solo una botella de agua para 2 personas y muchas horas por delante, pero no queda otra, ¡! QUERIAS DESIERTOOO-PUES TOMAAA DESIERTO!!! jejeje.




Los camellos salieron, al peso de medio día, mucho calor, el agua las íbamos racionalizando pero aquello bajaba a la velocidad de la luz, para colmo ya estaba caliente y empecé a sufrir espejismo, veía agua por todas partes jejeje. Encima nos pregunta el camellero que si queríamos camino corto o largo, por supuesto CORTOOO. En eso el hombre me iba contando 20.000 historias que si no había turista la vida era muy dura, que el camellos estaba enfermo, que el medicamento le costaba no se cuantas rupias y así sucesivamente. Mi marido que no habla mucho Ingles no se enteraba de nada y no sabía la suerte que tenía jejeje. Y yo ya estaba a punto de desfallecer, yo no se ni como no me dio un golpe de calor en el acto, experiencia del desierto al 100%.

Cuando terminamos el paseo por el desierto del Thar, paramos en un lugar en medio de la nada, el bereber llamó por el teléfono a alguien para que nos trajera agua, pues yo en cuestión de minutos iba a morir deshidratada, nos comenta que en 5 minutos, BIEN! 5 minuto pero pasaron 10,15, 60 y seguía el tiempo pasando. En eso nos empiezan a hacer la comida, se hizo de noche, se puso el sol, yo no tenia ni fuerzas para mirar la puesta, nos dan de comer pero no podía comer, si comía iba a necesitar mas agua, mientras tanto me conformaba con echarme agua del bidón en la cabeza, estuve a un poco de beber de aquella agua, pero en ese momento me venía la imagen a la cabeza, yo pegada a la taza del wáter y no me hacia mucha gracia. Finalmente ya de noche cerrada aparece un camello con dos personas en el horizonte, SALVACIÓN espero que sea mi agua. Eran Muna y el chofer que venían a buscarnos y traían una botella inmensa de agua casi congelada, una Pepsi y una cerveza, Dios me agarre a aquella botella de agua helada, empecé a beber agua fría de una manera que no parecía persona jejeje, mi marido alegándome que no me la tomara así que me iba a sentar mal, y seguramente tenía razón, pero para m aquello era como si me hubiera ganado la lotería. Finalmente el agua se acabó y solo quedaba hielo, ¡MALDITO HIELO! Con el calor que hacía y no se derretía, a partir de ahora mi trabajo iba a consistir en vigilar cuando se derretía el hielo, había bebido mucha agua pero seguía teniendo una sed que no podía remediar.



Aunque realmente ante nuestro ojos teniamos unas bonitas vistas




Contar que de comida nos ofrecieron un arroz, pan, y verduras preparadas por ellos, también nos dieron Chai y unos fritolais que eran súper pequeños y al meterlos en aceite se hacían inmensos.









Ahora tocaba ya dejar el desierto, ya había tenido bastante, y claro, donde están las demás visitas que nos habían ofrecido. En eso Muna nos comenta que la visitaríamos ahora, JAAAA estas como una cabra!!!!le dije. Nos dice que fuéramos que podíamos entrar. Yo le de deje que hiciera lo que le diera la gana y a eso de las 10 de la noche llegamos a unas ruinas, de noche, no había nadie. En eso lo miro y le digo que sigue estando como una cabra jajajaj!!! y entonces le dije que mañana nos tenía que llevar a los sitios que habían faltado. Pues nada partimos rumbo a Jaisalmer y por supuesto a la hora de pagar le doy solo la mitad y le comento que la otra mitad mañana. Entonces Muna me comenta que si quiere nos descuenta 100 rupias y nos olvidamos de lo otro, y le digo que de eso na, que me tiene que descontar 200 por persona y nos olvidamos de lo demás, que mas o menos eso es lo que valía solo el paseo en camello, se hecha a reír y dice que mañana nos viene a buscar sobre las 9:00 de la mañana. Le pago la mitad y ya veremos si aparece, aunque si no aparece tampoco me va a causar gran decepción. A ver que pasa mañana vendrá Muna a buscarnos jejejje. Nos deja en hotel y a dormir, que ya por hoy habíamos tenido suficientes aventuras.

Realmente la experiencia del desierto no me gustó demasiado y si llego a saber que era así no la hubiera hecho, hacía mucho calor, casi al peso de mediodía. Fue mucho tiempo perdido sin hacer nada, votados en medio de desierto. Al día siguiente nos encontramos con unos vascos en el hotel que iban con conductor y me comenta que donde ellos habían ido estaban ofreciéndoles agua durante el camino y que había mucha gente.Ósea que al final lo de sitio no turístico iba a ser verdad, pues me cachiii en tooo lo que se menea!!!!, ojala hubiera aparecido un niño vendiendo agua que la hubiera pagado a precio de oro jejeje.